lunes, 21 de enero de 2008

UNA VEZ TUVE UN SUEÑO



Una vez tuve un sueño, uno muy largo y profundo. Todo empezó hace muchos, muchos año, y todavía permanezco en las profundidades oníricas de las que me niego a despertar. Me he propuesto despertar cuando la barita mágica me conceda todo lo deseado, y para eso, ya os imaginareís que hace falta mucho, pero mucho tiempo. Hace tanto de aquello, que apenas recuerdo la noche en la que me fui a dormir. Pasó más o menos de este modo....Había habido en casa, aquella noche, a la hora de la cena, una trifulca familiar por no sé que cosa, que más da, más de lo mismo. Harta de broncas, discusiones varias por quién debía poner la sal en la mesa ( siempre me tocaba a mí ) agobiada por una atmósfera espesa, negra como la infelicidad, tomé la determinación de dormirme como si de éste modo me crionizasen. Ya me despertaran en mejor época, en otra familia, en otro lugar, y si lo mereciese, con otro sexo ( a mi hermano lo trataban mejor, por lo que pensé que la idea no era tan descabellada.) Me acosté yo solita, me arrope yo solita y divague admirando los posters pegados con cinta de celo-fan en la pared. Mis actores y cantantes preferidos eran mi mejor compañía, mi consuelo. De poco a poco, me fui adormeciendo, me adentre despacio por el túnel de la fantasía que abrumaba mi consciencia y me dejé llevar, dulcemente, sin prisas, sin brusquedades, le tome la mano a mi ángel protector, ese que me ayudaba a vivir cuando yo no lo deseaba. De éste modo tan pausado y dulce, marche de viaje sin balijas, sin posesione, para que no me lo reprochasen y sin intención de regresar.Al final de la luz, otro mundo se me abrió. En el umbral , un personaje llamado´ Deseo ´me preguntó. ¿ Niña de donde vienes? del purgatorio, le respondí, convencida de haber estado allí, al mirar a tras y ver que de algún modo debía de haber estado purgando algún pecado y no recordaba cual era. ¿ y a donde vas? siguió después, voy buscando la felicidad, respondí voz en alto y poniéndome de puntillas para alargar mi menudo cuerpecito.- Pero niña, tu eres muy joven, ¿ como no eres feliz ? se extrañó. - No lo sé, yo creo que cuando me llevaron a casa, se confundieron de domicilio y caí por casualidad en el hogar de unos señores que tampoco son felices. - le intenté explicar del modo más fácil que mi pequeña mente supo razonar. -Bueno, bueno, vamos a ver que podemos hacer por ti. Aquí en limpo de los sueños, hay muchos caminos y cada cual debe tomar el que su corazón le dicte, no será fácil. Verás, hay senderos de lucha y logros, los hay que conducen al placer de la carne, pero, no, para éstos todavía es pronto. Hay otros que te llevaran a la superación y al corazón del hombre. Los tenemos asimismo largos y cortos, rectos con pendientes y con cuestas, y negros, porque aquí entre sueños también tenemos pesadillas.Tras explicarme todas las ventajas e inconvenientes de haber tomado mi decisión, me preguntó finalmente, ¿ tu que quieres ser de mayor?- Yo le respondí sin pensar, yo de mayor quiero ser mayor. -¨ El Deseo,¨ quedó perplejo, era la primera vez que un niño le ofrecía dicha respuesta, normalmente los niños quieren ser futbolistas, boxeadores, banqueros como su papa o médicos como su tío, la niñas en cambio quieren ser princesas, peluqueras o mamas. Aquella respuesta no era usual, pero él era´El Deseo´y debía cumplir con la dignidad de su apellido, por lo que me concedió un salto triple mortal. Pasé de niña a mayor, olvidando de un plumazo la niñez y la pubertad. Elegí el camino que lleva directo al corazón de los hombres.
Con esfuerzo y sacrificio, mi sorpresa fue saber que no es fácil llegar al corazón de las gentes, que algunos lo tienen duro como el cartón piedra, que otros lo tienen pobre, otros vacío, incluso me tropecé con ciertos personajes que no disponían de este órgano y estaban a la espera de un donante. No me dejé llevar por el desaliento, porque por cada diez corazones que no latían, encontré uno que sabía AMAR.
4:38:00
de Pompilieta


domingo, 20 de enero de 2008

QUIERO SER AMA DE CASA


Añadir vídeo
Fue un día de hace un par de años. Era medio día, a eso de las doce más o menos. Había tenido unas horas ajetreadas, ( como siempre.) Me levante a eso de las 7 de la mañana, preparé los desayunos para toda la familia. A las 8, levanta a las niñas, y corre, ayuda para vestirlas y corre, almuerzos y corre, subir al coche y corre en dirección al colegio. Las 9 de la mañana, una reunión con un cliente, se hacen las 10, sigo corriendo, visito un proveedor, se hacen las 11 y sigo corriendo en dirección a Mercadona. Hay atasco en las cajas, un embotellamiento en fila de señoras respetables que hacen la compra para los suyos al igual que yo. Consigo llenar las bolsas de la compra a una velocidad vertiginosa mientras la señora que me precede me empuja el resto de los productos que aún me quedan en la cinta tras portadora de la cajera nº 5 de dicho establecimiento. Un empujoncito más y casi me echan de un trompazo, al parecer, la susodicha, se debe de haber dejado el cocidito al fuego y por mi culpa se le estará quemando. Consigo llegar a la calle y me dirijo a mi lugar de aparcamiento. Doy un traspié al tropezar con una cochina piedrecilla que alguien dejó en el camino. Casi me mato. De repente, me miro y me observo desde una vista cenital, mirad me, pienso. Yo, toda mona y elegante, ese día me había puesto tacones, ( una reunión con un cliente, siempre requiere de unos cuántos centímetros de más, a las bajitas nos hace más respetables), mi traje chaqueta, repeiná a la última moda, y todos los requisitos que para tener una buena imagen se requieren. En una mano mi cartera de trabajo, el bolso colgado en bandolera, para dejar la otra extremidad superior libre, con lo cual, la otra mano la ocupo con cuarenta bolsas de Mercadona ( ya se que exagero), de repente me siento en la acera y me hecho a llorar. Lo de la liberación de la mujer, el cuento del feminismo, es una mierda.
¿ Para que diablos queremos demostrar lo mucho que valemos las féminas?, ¿ alguien se ha parado a pensar que esto no conduce a nada? Yo al menos, ya no tengo nada que demostrar a nadie, se de lo que soy capaz, lo llevo demostrando cuarenta y tantos años, y son demasiados.
La liberación del sexo débil, ( se supone que nosotras) ha sido un engaño. Queríamos salir de los fogones, de entre los pañales y de debajo de la autoridad masculina, ¿ y que nos ha costado a cambio? yo os lo digo, al menos por experiencia y las que de cerca me tocan, amigas, conocidas y alguna prima, andamos todo el día corriendo de un lado para otro, intentando hacer nuestro trabajo lo mejor posible, peleando, esquivando y toreando a nuestro jefe, a nuestros compañeros trepas, o a nuestros clientes en el caso de ser autónomos. Luego se nos exige atender a nuestros hijos lo mejor posible, educarlos, ayudarles con los deberes del colé, llevarlos al medico cuando se nos ponen malitos en horario laboral, alimentarlos, acostarlos y contarles un cuento ( pobrecitos, estos hijos de la emancipación) Con el marido, tres cuartos de lo mismo, siempre agradecen, además de alimentarlos y saciar les el estomago, que al acostarlos, les contemos otro cuento en ropa interior negra y sin ojeras. ( hay que joderse) y a nosotras ¿ quien nos arropa?lo del cuento vamos a dejarlo estar, porque empezaron a contarnolo en chino y aún no lo hemos entendido.
Por eso y por mucho más, yo reivindico mi derecho a ser una feliz ama de casa. Los cuidaré a todos por igual, les haré esas comiditas que tanto les gusta, y que yo disfruto cocinando, les contare lo divertido que fue pasar la jornada poniendo lavadoras, solo preocupan dome del número correcto del programa de centrifugado, y no del importe de la última declaración trimestral del IVA. Fregaré la vajilla y la cristalería, la dejaré reluciente mientras me olvido de las facturas de los proveedores. Iré a recoger a mis hijas al colegio como haces el resto de las mamas que siempre saben cuando sus niños tienen examen, cuando les toca gimnasia, o como se llama el profesor que sustituye a la de matemáticas. Quedaré con estas estupendas mamas a la salida del colé para tomar café y descubrir entre todas cual es la mejor marca de detergente, incluso seguro que comentamos el último chismorreo de Marbella, ¡ que guay, como me mola!
Por lo visto, volviendo a la realidad, al parecer, aún me quedan unos cuantos años para ser la super Woman, o como se escriba esta palabrota. Mientras tanto, pido disculpas a mis hijas, si al llegar la noche no me queda inventiva para contarles el cuento de la mariposa dorada que perdió su color al volar demasiado alto. Pido disculpas a mi marido si al llegar la noche, no me pongo la lenceria negra, porque se me olvido sacarla de la lavadora y ahora huele a humedad y hay que volverla a lavar, así que gracias por conformarte con las bragas de algodón, tamaño familiar, que usaba en los embarazos. Pido perdón a todos los que les afecte mi liberación y espero algún día que la consciencia no me pase factura por aquello verdaderamente importante que deje de hacer a cambio de traer un jornal digno a mi casa.
P.D. ¡ y soy bonísima en mi trabajo! eso es lo que pasa factura.
Firmado: una desquiciada más.

sábado, 19 de enero de 2008

UNA PUNTUALIZACIÓN


jDesde que el otro día escribí ´´ UNA DE CHINOS´´mi conciencia no me deja dormir. Mi marido me puntualizó:-yo por que te conozco, pero cualquiera que lea tu escrito pensará que eres racista. Esta idea no me ha abandonado. Me siento fatal, no era esa mi intención, y desde luego de racista nada. ¿ como lo voy a ser si me he criado entre negros, mulatos, judíos y otros ? es más mi marido es cubano. Y para que quede claro, adoro las mezcolanzas que la naturaleza nos permite, lo único que me preocupa, es perder la identidad de nuestra cultura. Yo soy de pueblo, de un pueblo de huerta, y a mucha honra. He vivido en el extranjero como hija de emigrantes, se lo que es vivir con otras razas y clases sociales. En mi familia formamos un abanico cromático de lo más interesante, como ya he mencionado. Tengo primos hermanos que son negro intenso, otros mestizos, otros que sus padres son judíos, y por mi parte, mi hermano y yo, de un blanco de la leche. Tendríais que habernos visto cuando eramos pequeños, allá por los años 65, paseando por las calles del pueblo, entonces si que llamábamos la atención, ahora ni nos miran. Ha, también tengo primos bastardos, para que veáis que en mi familia, menos lujos y riquezas, no carecemos de nada, y menos del sentido del humor
Si alguien se ha sentido molesto, le pido disculpas, pero como ya dije, os lo explicare en otro momento, o no.
Tengo la mala costumbre de decir siempre lo que pienso, por en cima de todo criterio , no podemos dejar de ser onestos, al menos con uno mismo.

jueves, 17 de enero de 2008

ya estoy aqui

hola soy pompilieta